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miércoles, 11 de noviembre de 2020

Poemas para el 20 de noviembre (Revolución Mexicana)

Recopilan de poemas que hablan acerca del movimiento revolucionario mexicano.



20 DE NOVIEMBRE.
Autor: Palas Atenea [Seudónimo]

¡HA LLEGADO LA HORA!
¡HAY QUE TERMINAR CON LAS TIRANIA!
MADERO HA LANZADO PARA LA NACIÓN,
SU LEMA: ¡SUFRAGIO EFECTIVO Y NO REELECCIÓN!
¡ES CRUENTO MOMENTO PARA LA NACIÓN!
¡MADERO HA CAÍDO…!
¡SU NOBLE GRANDEZA,
HA SIDO INMOLADA,
POR LA FELONÍA
DE INFAME TRAICIÓN!
Y MÉXICO EXIGE LA VINDICADORA
DOCTRINA DE SU REDENCIÓN.
¡NOVIEMBRE SE ENCIENDE!
¡LA GESTA GLORIOSA,
COMIENZA AQUEL DIA!
¡Y MÉXICO CLAMA!
¡SUS ENTRAÑAS SE HAN REMOVIDO
SE EXTIENDE LA LLAMA!
ZAPATA, SU GRITO DE LUCHA HA LANZADO:
SE EXIGE JUSTICIA, “TIERRA Y LIBERTAD”
Y AQUELLOS QUE RIEGAN LA DURA SIMIENTE
CON EL SUDOR DE CANSADA FRENTE,
¡LUCHAN CON CORAJE!
LUCHAN POR SU TIERRA, SU TIERRA ANHELADA,
¡SU GRAN IDEAL!
LA LUCHA ENTRE HERMANOS, HA POR FIN CESADO….
¡LA TIERRA SERÁ DEL QUE LA TRABAJE!...
¡UN SIGLO HA PASADO!...
EN NUESTRA MEMORIA,
LOS NOMBRES DE VILLA,
ZAPATA, CARRANZA Y MADERO,
SE CUBREN DE GLORIA!
¡UN SIGLO HA PASADO!
17-II-2010



SUAVE PATRIA
Autor: Ramón López Velarde     

Yo que sólo canté de la exquisita 
partitura del íntimo decoro, 
alzo hoy la voz a la mitad del foro 
a la manera del tenor que imita
la gutural modulación del bajo, 
para cortar a la epopeya un gajo.
Navegaré por las olas civiles 
con remos que no pesan, porque van 
como los brazos del correo chuán que 
remaba la Mancha con fusiles.
Diré con una épica sordina: 
la patria es impecable y diamantina. 
Suave Patria: permite que te envuelva en 
la más honda música de selva con que
me modelaste todo entero al golpe 
cadencioso de las hachas y pájaros de 
oficio carpintero.
Patria: tu superficie es el maíz, 
tus minas el palacio del Rey de Oros, y tu
cielo, las garzas en desliz 
y el relámpago verde de los loros.
El Niño Dios te escrituró un establo 
y los veneros del petróleo el diablo.
Sobre tu Capital, cada hora vuela 
ojerosa y pintada, en carretela; 
y en tu provincia, del reloj en vela 
que rondan los palomos colipavos, 
las campanadas caen como centavos.
Patria: un mutilado territorio 
se viste de percal y de abalorio 
Suave Patria: tu casa todavía 
es tan grande, que el tren va por la vía 
como aguinaldo de juguetería.
Y en el barullo de las estaciones, 
con tu mirada de mestiza, pones 
la inmensidad sobre los corazones.
¿Quién, en la noche que asusta a la rana
no miró, antes de saber del vicio, 
del brazo de su novia, la galana 
pólvora de los juegos de artificio?
Suave Patria: en tu tórrido festín 
luces policromías de delfín, 
y con tu pelo rubio se desposa 
el alma, equilibrista chuparrosa, 
y a tus dos trenzas de tabaco, 
sabe ofrendar aguamiel toda mi briosa 
raza de bailadores de jarabe.
Tu barro suena a plata, y en tu puño
su sonora miseria es alcancía; 
y por las madrugadas del terruño,
en calles como espejos, se veía 
el santo olor de la panadería.
Cuando nacemos, nos regalas notas, 
después, un paraíso de compotas, 
y luego te regalas toda entera 
suave Patria, alacena y pajarera.
Al triste y feliz dices que sí, 
que en tu lengua de amor prueben de ti
la picadura del ajonjolí.
¡Y tu cielo nupcial, que cuando truena 
de deleites frenéticos nos llena! 
Trueno de nuestras nubes, que nos baña 
de locura, enloquece a la montaña, 
requiebra a la mujer, sana al lunático
incorpora a los muertos, pide el Viático, 
y al fin derrumba las madererías 
de Dios, sobre las tierras labrantías.
Trueno del temporal: oigo en tus quejas 
crujir los esqueletos en parejas; 
oigo lo que se fue, lo que aún no toco,
y la hora actual con su vientre de coco. 
Y oigo en el brinco de tu ida y venida 
oh trueno, la ruleta de mi vida.


A ZAPATA
Autor: Pablo Neruda

Cuando arreciaron los dolores 
en la tierra, y los espinares desolados 
fueron la herencia de los campesinos 
y como antaño, las rapaces 
barbas ceremoniales, y los látigos, 
entonces, flor y fuego galopado…
Borrachita me voy hacia la capital 
Se encabritó en el alba transitoria 
la tierra sacudida de cuchillos, 
el peón de sus amargas madrigueras 
cayó como un elote desgranado sobre 
la soledad vertiginosa, 
a pedirle al patrón 
que me mandó llamar 
Zapata entonces fue tierra y aurora.
En todo el horizonte aparecía 
La multitud de su semilla armada. 
En un ataque de aguas y fronteras 
el férreo manantial de Coahuila, 
las estelares piedras de Sonora; 
todo vino a su paso adelantando, 
a su agraria tormenta de herraduras.
Que si se va del rancho
muy pronto volverá 
Reparte el pan, la tierra; 
Te acompaño.
Yo renuncio a mis párpados celestes, 
Yo, Zapata, me voy con el rocío 
de las caballerías matutinas, 
en un disparo desde los nopales 
hasta las casas de pared rosada. 
cintitas pa’ tu pelo no llores por tu Pancho …
La luna duerme sobre las monturas, 
La muerte amontonada y repartida 
yace con los soldados de Zapata. 
El sueño esconde bajo los baluartes 
de la pesada noche su destino, 
su incubadora sábana sombría.
La hoguera agrupa el aire desvelado; 
grasa, sudor y pólvora nocturna. 
… Borrachita me voy para olvidar… 
Pedimos patria para el humillado.
Tu cuchillo divide el patrimonio 
y los tiros y corceles amedrentan 
los castigos, la barba del verdugo. 
La tierra se reparte con un rifle.
No esperes, campesino polvoriento,
después de tu sudor la luz completa 
y el cielo parcelado en tus rodillas. 
Levántate y galopa con Zapata.
Yo la quise traer dijo que no…
México, huraña agricultura, amada 
tierra entre los oscuros repartida; 
de las espaldas del maíz salieron 
al sol tus centuriones sudorosos.
De la nieve del Sur vengo a cantarte. 
Déjame galopar en tu destino 
y llenarme de pólvora y arados.
… Que si habrá de llorar 
pa’ qué volver.


DEL PASADO REMOTO
Autor: Salvador Novo

Del pasado remoto
sobre las grandes pirámides de Teotihuacán,
sobre los teocalis y los volcanes,
sobre los huesos y las cruces de los conquistadores áureos
crece el tiempo en silencio.
Hojas de hierba
en el polvo, en las tumbas frías;
Whitman amaba su perfume inocente y salvaje.
Nuestros héroes
han sido vestidos como marionetas
y machacados en las hojas de los libros
para veneración y recuerdo de la niñez estudiosa,
y el Padre Hidalgo,
Morelos y la Corregidora de Querétaro.
Revolución, Revolución
siguen los héroes vestidos de marionetas,
vestidos con palabras signaléticas.
La literatura de la revolución,
la poesía revolucionaria
alrededor de tres o cuatro anécdotas de Villa
y el florecimiento de los maussers,
las rúbricas del lazo, la soldadera,
las cartucheras y las mazorcas,
la hoz y el Sol, hermano pintor proletario,
los corridos y las canciones del campesino
y el overol azul del cielo,
la sirena estrangulada de la fábrica
y el ritmo nuevo de los martillos
de los hermanos obreros
y los parches verdes de los ejidos
de que los hermanos campesinos
han echado al espantapájaros del cura.
Los folletos de propaganda revolucionaria,
el Gobierno al servicio del proletariado,
los intelectuales proletarios al servicio del Gobierno
los radios al servicio de los intelectuales proletarios
al servicio del Gobierno de la Revolución
para repetir incesantemente sus postulados
hasta que se graben en las mentes de los proletarios
-de los proletarios que tengan radio y los escuchen.
Crece el tiempo en silencio,
hojas de hierba, polvo de las tumbas
que agita apenas la palabra.


 ¡DESPIERTEN YA MEXICANOS!

Autor: Ignacio López Tarso (1966)
Despierten ya Mexicanos
Los qué no han podido ver
Que andan derramando sangre
Por subir al Otro al Poder
¡Pobre Nación Mexicana!
Que mala ha sido tu Suerte;

Tus hijos todavía quienen
Mas en la Desgracia verte.
Mira a mi Patria Querida,
Nomas como va Quedando;

Que a sus hombres mas Valientes,
Todos los van Traicionando.
¿Donde esta el Jefe Zapata?
¿Que su Espada ya no Brilla?
¿Donde esta el Braco del Norte
Que era don Francisco Villa?

Estaban las 3 pelonas Sentadas en la Ventana
La Cuca, la Petra, la loca de Soledad
Y luego llego un Soldado queriendose las llevar
Una decía qué si
La otra decía qué no
Una decia que si
Y al Tine se las Llevo
Fueron lideres primero
Que empuñaron el Acero;

Hasta subir al poder
A Don Francisco I. Madero
Pero que iluso Madero
Pues cuando subió al Poder;
A Pancho Villa y Zapata
Los Quiso desconocer.
Yo no eh visto Candidato
Que no sea Conveneciero;

Cuando suben al Poder
No conocen compañero.
Zapata le dijo a Villa
-Ya perdimos el Albur;

Tu Atacaras por el Norte,
Y yo Atacare por el Sur.
Ya con esta me despido
Por que nosotros nos Vamos;

Aquí termina el Corrido:
Despierten ya Mexicanos.


POEMA AL 2O DE NOVIEMBRE
Autor: Angel Núñez Beltran

Hoy te vengo a cantar, ¡oh patria mía!,
con el alma inocente de los niños
y en mis versos te dice mi alegría
mi afán de gratitud y de cariños.
¡Cuánto has sufrido! Pero el cielo quiso
coronar con laureles tu memoria,
convirtiendo tu suelo en paraíso
de la diosa sublime de la historia.
De Cuauhtémoc, Hidalgo, de Morelos,
de Guerrero, de Juárez y Madero,
recibiste la sangre y los anhelos
defendiendo tu lábaro altanero.
Y el 20 de Noviembre, fecha heroica,
se inició tu progreso, ¡patria mía!
Con el ideal de la razón estoica
del pueblo mexicano que gemía.
El paladín apóstol fue Madero;
con Zapata y Carranza en el camino,
la vida del obrero
y le dieron su tierra al campesino.
Y en la guerra mundial enviaste ufano
al glorioso escuadrón 201
que llevó la bandera mexicana
simbólica en valor... sin miedo alguno.
¡Gloria mil a tus héroes patria mía!,
te dice con los versos mi canción.
Que la historia pregone tu valía
¡gloria, gloria, a tu gran revolución!


LOS DEFENSORES DE LA PATRIA
Autor: Juan Bautista Arriaza

Cuán triste vivir!
Morir por la patria,
Vivir en cadenas
Cuán triste vivir!
Morir por la patria,
Qué bello morir!
Partamos al campo,
Que es gloria el partir;
La trompa guerrera
nos llama a la lid:
La patria oprimida
con ayes sin fin
convoca a sus hijos,
sus ecos oid.
Quien es el cobarde,
De sangre tan vil,
Que en rabia no siente
sus penas hervir?
Quien rinde sus sienes
a un yugo servil
viviendo entre esclavos,
Odioso vivir?
Placeres, halagos,
Quedaos a servir
A pechos indignos
De honor varonil;
Que el hierro es quien solo
Sabrá redimir
De afrenta al que libre
Juro ya vivir.
Adiós hijos tiernos
Cual flores de abril;
Adiós, dulce lecho
de esposa gentil:
Los brazos, que en llanto
banais al partir
Sangrientos, con honra,
vereislos venir;
Mas tiemble el tirano
Del Ebro y del Rhin,
Si un astro a los buenos
protege feliz.
Si el hado es adverso,
sabremos morir...
Morir por Fernando
Y eternos vivir.
Sabrá el suelo patrio
De rosas cubrir
Los huesos del fuerte
Que expire en la lid:
Mil ecos gloriosos
Dirán: "Yace aquí
Quien fue su divisa
Triunfar o morir".
Vivir en cadenas,
Qué bello morir!



sábado, 12 de septiembre de 2020

Poemas para el 16 de Septiembre (Día de la Independencia Mexicana)


Recopilan los poemas que hablan acerca del día de la Independencia Mexicana


!VIVA MEXICO! (BICENTENARIO 2010)


Autor: Eddy Gtz. (Seudónimo)


Septiembre 16 de 1810,
fecha muy especial,
donde hombres valerosos,
no dieron patria y libertad…

Con tambores y trompetas,
nos invitaron a luchar,
con el corazón por delante,
que es nuestra arma letal…

Las campanas de dolores,
gritan, por sus hijos, que han
pintado, de rojo la tierra,
que los vio nacer…

Nombres de grandes guerreros,
alumbran nuestra historia,
cuna de grandes hombres,
que nos brindaron independencia…

Gritos de amor a la patria,
se escucharon, la noche,
en la que el cura Don
Miguel Hidalgo y Costilla
comenzara la rebelión,
al son de ¡viva la virgen de Guadalupe!

La conspiración de Querétaro,
reforzaron la batalla del cura
ahí se sumaron a su causa
Allende, Aldama, Miguel Domínguez
y su esposa Josefa Ortiz…

Grandes hombres cayeron
y hoy en símbolos patrios se reflejan,
el rojo, el verde y el blanco,
que pintan a nuestra bandera…

Demuestran los grandes valores,
que nuestra gente profesa,
por esta hermosa tierra,
que es grande de verdad…

Que redoblen los tambores
y que retiemble en nuestros
corazones, las letras y suene
en una sola voz, el himno nacional…



EL GRITO DE LA INDEPENDENCIA
Autor:
Guillermo Prieto.


Golpes suenan en la puerta,
en la puerta del cuarto,
golpes y voces que llaman
ansiosas al Cura Hidalgo.

Se hace luz, en las estancias
se pasean los caballos,
entran Allende y Aldama,
al cuarto del viejo cura.

Y sin más rodeos y preámbulos
dicen: "estamos perdidos:
¿qué resolución tomamos?"

Oye la nueva, tranquilo,
con calma y sosiego, Hidalgo. . .
"No estamos perdidos," contesta "
aquí no queda más que ir a coger gachupines"

Mientras se ajusta las armas,
y ordena que venga un criado
para que dé chocolate,
a sus valientes aliados.

Manda llamar a los serenos,
y a su hermano don Mariano;
se encendieron unas teas,
que agitaban unos cuantos.

Las veruquientas campanas,
despiertan al vecindario;
gentes a pie y de a caballo
acuden al llamamiento.

Y en una de las ventanas,
erguido, grande, sublime;
asoma su busto, Hidalgo. . . .
Y grita: ¡Muera el mal gobierno! . . .

¡Viva nuestra Madre Santísima de Guadalupe! ¡Viva América!

¡Viva México!! Viva México! ¡Viva México!

¡Viva Allende! . . . ¡Viva Aldama! . . .
¡Viva Abasolo! ¡Viva Jiménez!

¡Viva la Corregidora de Querétaro!
Doña Josefa Ortiz de Domínguez!

¡Vivan, vivan todos los que lucharon
y murieron por la Independencia Mexicana!!

¡Viva el Padre de la Patria Mexicana
don Miguel Hidalgo y Costilla!



POEMA AL CURA MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA

Autor: Miguel Ángel Pérez Rojas

Aun siendo de noble cuna,
defendió siempre a los de abajo,
con audacia y con bravura
les mostraba su trabajo.

Su coraje era muy grande
de ver tanta explotación,
que sufría toda la gente
por todita la nación.

Hidalgo incitó a mi país
con energía y sapiencia,
para cortar la raíz
y lograr la independencia.

Otro cura le echaba ganas
Don José María Morelos y Pavón,
en el sur se levantó en armas
el gran “Siervo de la Nación”

Otros grandes insurgentes
como Josefa Ortíz de Domínguez,
Aldama, Abasola, Allende
todos ellos muy valientes.

Se unieron a la insurrección
dando muestras de grandeza,
sin ninguna condición
de aplastar a la realeza.

¡Levántate hermano mexicano
a gritar con mucho orgullo,
que la lucha no ha sido en vano
de Hidalgo nuestro caudillo!

Desde entonces mi pueblo es libre
tan libre como el viento,
gracias a ellos fue posible
por su valentía y talento.

Toda Latinoamérica les rinde homenaje,
México no es la excepción,
a hombres valientes de gran linaje
es para ustedes nuestra admiración.



Miguel Hidalgo

Publicado: Israel Gayosso.

Olvidaste el color de tu liturgia
Si de púrpura, blanco o roja pasión
Relegaste tu diáfano voto,
Y te levantaste
Con la antorcha heroica
Ante la injusticia de todas las razones.

Sin armas o caballos
Te seguían tus vasallos.
Lejos de ser pelotón
Tus indígenas morían sin compasión.

Te podré jurar ante los Dioses
Que pensaste en desertar
Escuchando a esas voces,
¡Hasta el hambre los va a matar!
-implorabas a la deidad-

Pero este caldeado corazón
Esta anhelo por partir
De ese maltrato quiero yo huir
¡Vallamos campesinos, lucharemos por la razón!

¡Grito de dolores!



CREDO

Autor: Ricardo López Méndez

I
México, creo en ti
como en el vértice de un juramento.
Tú hueles a tragedia, tierra mía,
y sin embargo ríes demasiado,
acaso porque sabes que la risa
es la envoltura de un dolor callado.

II
México, creo en ti,
sin que te represente en una forma
porque te llevo dentro, sin que sepa
lo que tú eres en mí; pero presiento
que mucho te pareces a mi alma,
que sé que existe, pero no la veo.

III
México, creo en ti,
en el vuelo sutil de tus canciones
que nacen porque sí, en la plegaria
que yo aprendí para llamarte Patria:
algo que es mío en mí como tu sombra,
que se tiende con vida sobre el mapa.

IV
México, creo en ti,
en forma tal que tienes de mi amada
la promesa y el beso que son míos,
sin que sepa por qué se me entregaron:
no sé si por ser bueno o por ser malo,
o porque del perdón nazca el milagro.

V
México, creo en ti
sin preocuparme el oro de tu entraña:
es bastante la vida de tu barro
que refresca lo claro de las aguas,
en el jarro que llora por los poros
la opresión de la carne de tu raza.

VI
México, creo en ti,
porque creyendo te me vuelves ansia
y castidad y celo y esperanza.
Si yo conozco el cielo, es por tu cielo,
si conozco el dolor, es por tus lágrimas
que están en mí aprendiendo a ser lloradas.

VII
México, creo en ti,
en tus cosechas de milagrerías
que sólo son deseo en las palabras.
Te consagras de auroras que te cantan
¡y todo el bosque se te vuelve carne!,
¡y todo el hombre se te vuelve selva!

VIII
México, creo en ti,
porque nací de ti, como la flama
es compendio del fuego y de la brasa;
porque me puse a meditar que existes
en el sueño y materia que me forman
y en el delirio de escalar montañas.

IX
México, creo en ti,
porque escribes tu nombre con la equis,
que algo tiene de cruz y de calvario;
porque el águila brava de tu escudo
se divierte jugando a los volados
con la vida y, a veces, con la muerte.

X
México, creo en ti,
como creo en los clavos que te sangran,
en las espinas que hay en tu corona,
y en el mar que te aprieta la cintura
para que tomes en la forma humana
hechura de sirena en las espumas.

XI
México, creo en ti,
porque si no creyera que eres mío
el propio corazón me lo gritara,
y te arrebataría con mis brazos
a todo intento de volverte ajeno
¡sintiendo que a mí mismo me salvaba!

XII
México, creo en ti,
porque eres el alto de mi marcha
y el punto de partida de mi impulso.
¡Mi credo, Patria, tiene que ser tuyo,
como la voz que salva y como el ancla...!



POEMA DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA DE MÉXICO

Autor: Abel Pérez Rojas

Armados con nada salen,
brotan de la oscuridad,
dejaron de ser invisibles,
la humillación no los dobló.

Son vidas de bronce que se rebelan
rompiendo el silencio,
gritando su hambre,
tronando cadenas.

Mujeres y hombres tiemblan,
perro el calor interno los mueve,
los une, los hace uno,
son siglos de ebullición.

Grito de Dolores,
gesta heredera de la ilustración,
indignación que mueve a las armas
sangre que baña a la futura nación.

Padre de la Patria:
tus hermanos te siguen,
no hay marcha atrás
viva o esclavitud, libertad o muerte
¡que las armas apoyen a la razón!

Miguel Hidalgo:
el pueblo protege tu espalda
luchan contigo, te imitan,
siguen tu ejemplo
¡son momentos de inspiración!

Por las riendas de la insurgencia
hombres nobles dirigen la gesta,
la traición se hace presente
el valor nunca merma.

Entre pólvora y fuego se bautizan,
Se consagran: Allende y Morelos,
pero no es suficiente
tal hazaña requiere más talentos:
Ignacio Allende, Guerrero, Aldama,
Josefa Ortiz de Domínguez
Son algunos de los valientes.

Con letras de oro se escribe la guerra
al fin triunfa la plebe
y surge una nueva nación
¡Qué viva México en lo más profundo del corazón!



16 DE SEPTIEMBRE

Autor: Salvador Pliego

Todas las campanas,
todas levantadas,
como mil trompetas,
como mil gargantas,
como mil estrellas
en la voz despierta,
todas juntas, todas,
en un grito ardido,
en una torreta de almas,
agitando todas,
todas las campanas.
Como un mar de ellas,
bajo un sol de hierba,
sobre el surco en casa,
en la hacienda y plaza.
¡Todas las campanas!
¡Todas, todas ellas,
suenen la batalla!
Como mil cenzontles,
como mil gorriones,
como mil soldados
en los litorales,
como mil guerreros
desde los maizales,
como mil timbales
para las señales.
¡Toquen, toquen, toquen,
todas las campanas!
¡Todas las que agiten!
¡Todas, todas ellas!
Que la mar les oiga,
que el maíz les prenda,
que del campo nazcan
todas acuerpadas,
cada una de ellas
azuzando brasas.
¡Todas las campanas!
¡Todas, todas ellas!
Juntas como hebras,
como fibras todas,
como mil amarras
de metal forjadas.
Que la tierra hierva,
que la tierra aclame,
que la tierra nombre:
¡todas, todas, todas,
todas las campanas!
¡Todas juntas ellas!
¡Todas como fieras!
Como fiel guerreras.
Todas y sonoras,
como un mar de almas
liberando marchas.



ANTE EL ALTAR DE LOS CAUDILLOS DE LA INDEPENDENCIA
       Autor: Manuel Brioso y Candiani 


México, al recordar la ardiente guerra
a que debió su sacra autonomía,
convoca a las naciones de la tierra
a convivir con ella en armonía.

Ya no es el español el hombre odiado
que provocara cólera o rencores;
es el colono, por la ley llamado,
para entregarse en paz a sus labores.

¿Qué mejor oblación en los altares
de Hidalgo, de Morelos y Guerrero,
que ofrecer nuestra mano y nuestros lares,
transformando en nativo al extranjero?

La sangre por doquier derramada
de aquella lucha, en los heroicos hechos,
de su fruto en la tierra liberada:
por eso surgen ya nuevos derechos.

México en otro tiempo campo rojo,
sin ley augusta y sin precisa norma,
que incitaba al pillaje y al despojo,
en el pueblo laborioso se transforma.

Abre los brazos al obrero honrado
y de la servidumbre lo redime
para que viva siempre emancipado
de la miseria amarga que lo oprime.

Al que la tierra con afán cultiva,
lo alienta para ser un propietario,
y su esperanza y su trabajo aviva,
liberándolo de todo victimario.
Si antes nos agobió el encomendero
con su avaricia y su crueldad odiosa,
ya no hay trabas que opriman al obrero,
ni al campesino en la heredad fructosa.

Escuelas, bibliotecas y talleres
impulsan ya al estudio o la tarea
a ignaras más no inútiles mujeres,
y al indio analfabeto de la aldea.

Tales son los presentes redentores
Traídos de la Patria a los altares
son los frutos más sanos, los mejores
de las grandes contiendas seculares.

¡Que venga hacia este suelo el que confíe
en la rica cosecha del mañana,
que ya una nueva aurora nos sonríe
en esta fértil tierra mexicana!



MIGUEL HIDALGO

Autor: Salvador Pliego

Viene ya sonando junto a su sotana,
levantando bronce, conjurando espinas,
redimiendo trinches, liberando oriundos.
Viene un cura en manta sobre la montaña.
Desde Zacatecas, bajando hacia el valle,
sobre Aguascalientes, Salamanca airado.
Lo siguen los cerros, cuarenta mil bravos,
con todas sus pencas y el machete al lado.
Gritan los poblados:
¡Ya viene el cura con sus levantados!
Mazorca en mano, huarache y rosario,
se oyen polvorientos eximiendo cerros.
Plegaria de campo cuando llega orando,
plegaria de abajo ya sin más candado.
Y dicen pobladores:
¡Ya viene el cura con su mar de alzados!
¡Ya viene atizando nuestros campanarios!
¡Vámonos alzando con sotana negra,
que el mensaje expanda a los libertarios!
¡Vámonos de hábito sin usar sagrarios!
¡Vámonos juntando en un millón de manos!
Ya vienen los curas sin corceles blancos,
y uno de ellos, con rosario en mano,
se quedó atizando nuestros campanarios.
¡Vámonos al monte de sotana y picos,
a blandir machetes y la azada ancha!
¡Que los sables toquen y repiquen y oren,
que rezando “patria” viene un cura,
con machete y ostia, encabezando el frente!



HIDALGO
Autor: Manuel Acuña

Sonaron las campanas de Dolores
Voz de alarma que el cielo estremecía,
Y en medio de la noche surgió el día
De augusta Libertad con los fulgores.
Temblaron de pavor los opresores
E Hidalgo audaz al porvenir veía,
Y la patria, la patria que gemía,
Vio sus espinas convertirse en flores.
¡Benditos los recuerdos venerados
De aquellos que cifraron sus desvelos
En morir por sellar la independencia;
Aquellos que vencidos, no humillados,
Encontraron el paso hasta los cielos
Teniendo por camino su conciencia!
 


GUERRERO
Autor: José Rosas Moreno

En los montes del Sur, Guerrero un día
alzando al cielo la serena frente,
animaba al ejército insurgente
y al combate otra vez lo conducía.
Su padre, en tanto, con tenaz porfía,
lo estrechaban en sus brazos tiernamente
y en el delirio de su amor ardiente
sollozando a sus plantas le decía:
Ten piedad de mi vida desgraciada;
vengo en nombre del rey, tu dicha quiero;
poderoso te hará; dame tu espada.

¡Jamás!, llorando respondió Guerrero;
Tu vos es, padre, para mí sagrada,
más la voz de mi patria es lo primero!


HIDALGO Y MORELOS
Autor: Amado Nervo

¡Hidalgo y Morelos, palabras radiosas!
Pregunta esos nombres al monte y al plano
a cielos y a mares, a todas las cosas,
y así te dirán:
El monte de nieve y eternos basaltos
que siglos y siglos sus crestas irguió:
“Morelos, Hidalgo”, dirá, son más altos,
más altos que yo!
El sol, alma fuente de vivos destellos,
Imán de los mundos que el Padre creó:
“¡Hidalgo, Morelos!” dirá “¡son más bellos,
más bellos que yo!”
Y fuentes y prados y valles y cielos,
cantando los nombres de luz de los dos,
dirán con miles voces: “¡Hidalgo, Morelos,
bendígalos Dios!”


HIDALGO
Autor: Juan de Dios Peza.

¡Mártir de tu conciencia! nuestra historia
bañada está en la luz de tu grandeza
el pueblo cambió en culto tu memoria,
y las canas que ornaban tu cabeza,
en hojas de laurel cambio la gloria.
Si con mundos de luz tu santo nombre
en el cielo de Méjico está escrito que guíe a tu pueblo, y al tirano asombre;
para ser libre te basto ser hombre,
para ser inmortal te bastó un grito.
Ahora venimos a tu altar trayendo
de respeto y amor eternas flores,
tu muerte y tus martirios bendiciendo;
míranos…con en alma repitiendo
las divinas palabras de Dolores.
¡Feliz aquél a quien el mundo llame
el cantor de tu gloria, noble anciano!
¡Labio feliz el que tú nombre aclame!
¡Feliz todo el que en ti venere y ame
al Redentor del pueblo mejicano!


EL GRITO DE INDEPENDENCIA

Autor: Gilberto Arriega

El grito de independencia,
cumple bicentenario,
se celebra en este día,
sin misas y sin rosario.

Doscientos años pasaron,
que ejércitos insurgentes.
lucharon por libertar.
q sus pueblos, a sus gentes.

Cien años después de esto,
surgió la revolución.
al no respetar acuerdos,
hubo que tomar acción.

Por ello se les recuerda,
y se les brindan honores,
trayendo a ellos memorias,
la lucha y sus pormenores.

Ahora el país está en crisis,
por ideales desiguales,
unos respetan la ley,
otros son tan liberales,
que matan hasta su gente,
de formas abominables.

Ojala hubiera conciencia,
dejando de ser rapaz,
respetar derecho ajeno,
y todos vivir en paz.

Pero la Patria es la Patria,
la llevo en mi corazón,
que viva la independencia!!!
Viva la revolución!!!