sábado, 12 de septiembre de 2020

Poemas para el 16 de Septiembre (Día de la Independencia Mexicana)


Recopilan los poemas que hablan acerca del día de la Independencia Mexicana


!VIVA MEXICO! (BICENTENARIO 2010)


Autor: Eddy Gtz. (Seudónimo)


Septiembre 16 de 1810,
fecha muy especial,
donde hombres valerosos,
no dieron patria y libertad…

Con tambores y trompetas,
nos invitaron a luchar,
con el corazón por delante,
que es nuestra arma letal…

Las campanas de dolores,
gritan, por sus hijos, que han
pintado, de rojo la tierra,
que los vio nacer…

Nombres de grandes guerreros,
alumbran nuestra historia,
cuna de grandes hombres,
que nos brindaron independencia…

Gritos de amor a la patria,
se escucharon, la noche,
en la que el cura Don
Miguel Hidalgo y Costilla
comenzara la rebelión,
al son de ¡viva la virgen de Guadalupe!

La conspiración de Querétaro,
reforzaron la batalla del cura
ahí se sumaron a su causa
Allende, Aldama, Miguel Domínguez
y su esposa Josefa Ortiz…

Grandes hombres cayeron
y hoy en símbolos patrios se reflejan,
el rojo, el verde y el blanco,
que pintan a nuestra bandera…

Demuestran los grandes valores,
que nuestra gente profesa,
por esta hermosa tierra,
que es grande de verdad…

Que redoblen los tambores
y que retiemble en nuestros
corazones, las letras y suene
en una sola voz, el himno nacional…



EL GRITO DE LA INDEPENDENCIA
Autor:
Guillermo Prieto.


Golpes suenan en la puerta,
en la puerta del cuarto,
golpes y voces que llaman
ansiosas al Cura Hidalgo.

Se hace luz, en las estancias
se pasean los caballos,
entran Allende y Aldama,
al cuarto del viejo cura.

Y sin más rodeos y preámbulos
dicen: "estamos perdidos:
¿qué resolución tomamos?"

Oye la nueva, tranquilo,
con calma y sosiego, Hidalgo. . .
"No estamos perdidos," contesta "
aquí no queda más que ir a coger gachupines"

Mientras se ajusta las armas,
y ordena que venga un criado
para que dé chocolate,
a sus valientes aliados.

Manda llamar a los serenos,
y a su hermano don Mariano;
se encendieron unas teas,
que agitaban unos cuantos.

Las veruquientas campanas,
despiertan al vecindario;
gentes a pie y de a caballo
acuden al llamamiento.

Y en una de las ventanas,
erguido, grande, sublime;
asoma su busto, Hidalgo. . . .
Y grita: ¡Muera el mal gobierno! . . .

¡Viva nuestra Madre Santísima de Guadalupe! ¡Viva América!

¡Viva México!! Viva México! ¡Viva México!

¡Viva Allende! . . . ¡Viva Aldama! . . .
¡Viva Abasolo! ¡Viva Jiménez!

¡Viva la Corregidora de Querétaro!
Doña Josefa Ortiz de Domínguez!

¡Vivan, vivan todos los que lucharon
y murieron por la Independencia Mexicana!!

¡Viva el Padre de la Patria Mexicana
don Miguel Hidalgo y Costilla!



POEMA AL CURA MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA

Autor: Miguel Ángel Pérez Rojas

Aun siendo de noble cuna,
defendió siempre a los de abajo,
con audacia y con bravura
les mostraba su trabajo.

Su coraje era muy grande
de ver tanta explotación,
que sufría toda la gente
por todita la nación.

Hidalgo incitó a mi país
con energía y sapiencia,
para cortar la raíz
y lograr la independencia.

Otro cura le echaba ganas
Don José María Morelos y Pavón,
en el sur se levantó en armas
el gran “Siervo de la Nación”

Otros grandes insurgentes
como Josefa Ortíz de Domínguez,
Aldama, Abasola, Allende
todos ellos muy valientes.

Se unieron a la insurrección
dando muestras de grandeza,
sin ninguna condición
de aplastar a la realeza.

¡Levántate hermano mexicano
a gritar con mucho orgullo,
que la lucha no ha sido en vano
de Hidalgo nuestro caudillo!

Desde entonces mi pueblo es libre
tan libre como el viento,
gracias a ellos fue posible
por su valentía y talento.

Toda Latinoamérica les rinde homenaje,
México no es la excepción,
a hombres valientes de gran linaje
es para ustedes nuestra admiración.



Miguel Hidalgo

Publicado: Israel Gayosso.

Olvidaste el color de tu liturgia
Si de púrpura, blanco o roja pasión
Relegaste tu diáfano voto,
Y te levantaste
Con la antorcha heroica
Ante la injusticia de todas las razones.

Sin armas o caballos
Te seguían tus vasallos.
Lejos de ser pelotón
Tus indígenas morían sin compasión.

Te podré jurar ante los Dioses
Que pensaste en desertar
Escuchando a esas voces,
¡Hasta el hambre los va a matar!
-implorabas a la deidad-

Pero este caldeado corazón
Esta anhelo por partir
De ese maltrato quiero yo huir
¡Vallamos campesinos, lucharemos por la razón!

¡Grito de dolores!



CREDO

Autor: Ricardo López Méndez

I
México, creo en ti
como en el vértice de un juramento.
Tú hueles a tragedia, tierra mía,
y sin embargo ríes demasiado,
acaso porque sabes que la risa
es la envoltura de un dolor callado.

II
México, creo en ti,
sin que te represente en una forma
porque te llevo dentro, sin que sepa
lo que tú eres en mí; pero presiento
que mucho te pareces a mi alma,
que sé que existe, pero no la veo.

III
México, creo en ti,
en el vuelo sutil de tus canciones
que nacen porque sí, en la plegaria
que yo aprendí para llamarte Patria:
algo que es mío en mí como tu sombra,
que se tiende con vida sobre el mapa.

IV
México, creo en ti,
en forma tal que tienes de mi amada
la promesa y el beso que son míos,
sin que sepa por qué se me entregaron:
no sé si por ser bueno o por ser malo,
o porque del perdón nazca el milagro.

V
México, creo en ti
sin preocuparme el oro de tu entraña:
es bastante la vida de tu barro
que refresca lo claro de las aguas,
en el jarro que llora por los poros
la opresión de la carne de tu raza.

VI
México, creo en ti,
porque creyendo te me vuelves ansia
y castidad y celo y esperanza.
Si yo conozco el cielo, es por tu cielo,
si conozco el dolor, es por tus lágrimas
que están en mí aprendiendo a ser lloradas.

VII
México, creo en ti,
en tus cosechas de milagrerías
que sólo son deseo en las palabras.
Te consagras de auroras que te cantan
¡y todo el bosque se te vuelve carne!,
¡y todo el hombre se te vuelve selva!

VIII
México, creo en ti,
porque nací de ti, como la flama
es compendio del fuego y de la brasa;
porque me puse a meditar que existes
en el sueño y materia que me forman
y en el delirio de escalar montañas.

IX
México, creo en ti,
porque escribes tu nombre con la equis,
que algo tiene de cruz y de calvario;
porque el águila brava de tu escudo
se divierte jugando a los volados
con la vida y, a veces, con la muerte.

X
México, creo en ti,
como creo en los clavos que te sangran,
en las espinas que hay en tu corona,
y en el mar que te aprieta la cintura
para que tomes en la forma humana
hechura de sirena en las espumas.

XI
México, creo en ti,
porque si no creyera que eres mío
el propio corazón me lo gritara,
y te arrebataría con mis brazos
a todo intento de volverte ajeno
¡sintiendo que a mí mismo me salvaba!

XII
México, creo en ti,
porque eres el alto de mi marcha
y el punto de partida de mi impulso.
¡Mi credo, Patria, tiene que ser tuyo,
como la voz que salva y como el ancla...!



POEMA DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA DE MÉXICO

Autor: Abel Pérez Rojas

Armados con nada salen,
brotan de la oscuridad,
dejaron de ser invisibles,
la humillación no los dobló.

Son vidas de bronce que se rebelan
rompiendo el silencio,
gritando su hambre,
tronando cadenas.

Mujeres y hombres tiemblan,
perro el calor interno los mueve,
los une, los hace uno,
son siglos de ebullición.

Grito de Dolores,
gesta heredera de la ilustración,
indignación que mueve a las armas
sangre que baña a la futura nación.

Padre de la Patria:
tus hermanos te siguen,
no hay marcha atrás
viva o esclavitud, libertad o muerte
¡que las armas apoyen a la razón!

Miguel Hidalgo:
el pueblo protege tu espalda
luchan contigo, te imitan,
siguen tu ejemplo
¡son momentos de inspiración!

Por las riendas de la insurgencia
hombres nobles dirigen la gesta,
la traición se hace presente
el valor nunca merma.

Entre pólvora y fuego se bautizan,
Se consagran: Allende y Morelos,
pero no es suficiente
tal hazaña requiere más talentos:
Ignacio Allende, Guerrero, Aldama,
Josefa Ortiz de Domínguez
Son algunos de los valientes.

Con letras de oro se escribe la guerra
al fin triunfa la plebe
y surge una nueva nación
¡Qué viva México en lo más profundo del corazón!



16 DE SEPTIEMBRE

Autor: Salvador Pliego

Todas las campanas,
todas levantadas,
como mil trompetas,
como mil gargantas,
como mil estrellas
en la voz despierta,
todas juntas, todas,
en un grito ardido,
en una torreta de almas,
agitando todas,
todas las campanas.
Como un mar de ellas,
bajo un sol de hierba,
sobre el surco en casa,
en la hacienda y plaza.
¡Todas las campanas!
¡Todas, todas ellas,
suenen la batalla!
Como mil cenzontles,
como mil gorriones,
como mil soldados
en los litorales,
como mil guerreros
desde los maizales,
como mil timbales
para las señales.
¡Toquen, toquen, toquen,
todas las campanas!
¡Todas las que agiten!
¡Todas, todas ellas!
Que la mar les oiga,
que el maíz les prenda,
que del campo nazcan
todas acuerpadas,
cada una de ellas
azuzando brasas.
¡Todas las campanas!
¡Todas, todas ellas!
Juntas como hebras,
como fibras todas,
como mil amarras
de metal forjadas.
Que la tierra hierva,
que la tierra aclame,
que la tierra nombre:
¡todas, todas, todas,
todas las campanas!
¡Todas juntas ellas!
¡Todas como fieras!
Como fiel guerreras.
Todas y sonoras,
como un mar de almas
liberando marchas.



ANTE EL ALTAR DE LOS CAUDILLOS DE LA INDEPENDENCIA
       Autor: Manuel Brioso y Candiani 


México, al recordar la ardiente guerra
a que debió su sacra autonomía,
convoca a las naciones de la tierra
a convivir con ella en armonía.

Ya no es el español el hombre odiado
que provocara cólera o rencores;
es el colono, por la ley llamado,
para entregarse en paz a sus labores.

¿Qué mejor oblación en los altares
de Hidalgo, de Morelos y Guerrero,
que ofrecer nuestra mano y nuestros lares,
transformando en nativo al extranjero?

La sangre por doquier derramada
de aquella lucha, en los heroicos hechos,
de su fruto en la tierra liberada:
por eso surgen ya nuevos derechos.

México en otro tiempo campo rojo,
sin ley augusta y sin precisa norma,
que incitaba al pillaje y al despojo,
en el pueblo laborioso se transforma.

Abre los brazos al obrero honrado
y de la servidumbre lo redime
para que viva siempre emancipado
de la miseria amarga que lo oprime.

Al que la tierra con afán cultiva,
lo alienta para ser un propietario,
y su esperanza y su trabajo aviva,
liberándolo de todo victimario.
Si antes nos agobió el encomendero
con su avaricia y su crueldad odiosa,
ya no hay trabas que opriman al obrero,
ni al campesino en la heredad fructosa.

Escuelas, bibliotecas y talleres
impulsan ya al estudio o la tarea
a ignaras más no inútiles mujeres,
y al indio analfabeto de la aldea.

Tales son los presentes redentores
Traídos de la Patria a los altares
son los frutos más sanos, los mejores
de las grandes contiendas seculares.

¡Que venga hacia este suelo el que confíe
en la rica cosecha del mañana,
que ya una nueva aurora nos sonríe
en esta fértil tierra mexicana!



MIGUEL HIDALGO

Autor: Salvador Pliego

Viene ya sonando junto a su sotana,
levantando bronce, conjurando espinas,
redimiendo trinches, liberando oriundos.
Viene un cura en manta sobre la montaña.
Desde Zacatecas, bajando hacia el valle,
sobre Aguascalientes, Salamanca airado.
Lo siguen los cerros, cuarenta mil bravos,
con todas sus pencas y el machete al lado.
Gritan los poblados:
¡Ya viene el cura con sus levantados!
Mazorca en mano, huarache y rosario,
se oyen polvorientos eximiendo cerros.
Plegaria de campo cuando llega orando,
plegaria de abajo ya sin más candado.
Y dicen pobladores:
¡Ya viene el cura con su mar de alzados!
¡Ya viene atizando nuestros campanarios!
¡Vámonos alzando con sotana negra,
que el mensaje expanda a los libertarios!
¡Vámonos de hábito sin usar sagrarios!
¡Vámonos juntando en un millón de manos!
Ya vienen los curas sin corceles blancos,
y uno de ellos, con rosario en mano,
se quedó atizando nuestros campanarios.
¡Vámonos al monte de sotana y picos,
a blandir machetes y la azada ancha!
¡Que los sables toquen y repiquen y oren,
que rezando “patria” viene un cura,
con machete y ostia, encabezando el frente!



HIDALGO
Autor: Manuel Acuña

Sonaron las campanas de Dolores
Voz de alarma que el cielo estremecía,
Y en medio de la noche surgió el día
De augusta Libertad con los fulgores.
Temblaron de pavor los opresores
E Hidalgo audaz al porvenir veía,
Y la patria, la patria que gemía,
Vio sus espinas convertirse en flores.
¡Benditos los recuerdos venerados
De aquellos que cifraron sus desvelos
En morir por sellar la independencia;
Aquellos que vencidos, no humillados,
Encontraron el paso hasta los cielos
Teniendo por camino su conciencia!
 


GUERRERO
Autor: José Rosas Moreno

En los montes del Sur, Guerrero un día
alzando al cielo la serena frente,
animaba al ejército insurgente
y al combate otra vez lo conducía.
Su padre, en tanto, con tenaz porfía,
lo estrechaban en sus brazos tiernamente
y en el delirio de su amor ardiente
sollozando a sus plantas le decía:
Ten piedad de mi vida desgraciada;
vengo en nombre del rey, tu dicha quiero;
poderoso te hará; dame tu espada.

¡Jamás!, llorando respondió Guerrero;
Tu vos es, padre, para mí sagrada,
más la voz de mi patria es lo primero!


HIDALGO Y MORELOS
Autor: Amado Nervo

¡Hidalgo y Morelos, palabras radiosas!
Pregunta esos nombres al monte y al plano
a cielos y a mares, a todas las cosas,
y así te dirán:
El monte de nieve y eternos basaltos
que siglos y siglos sus crestas irguió:
“Morelos, Hidalgo”, dirá, son más altos,
más altos que yo!
El sol, alma fuente de vivos destellos,
Imán de los mundos que el Padre creó:
“¡Hidalgo, Morelos!” dirá “¡son más bellos,
más bellos que yo!”
Y fuentes y prados y valles y cielos,
cantando los nombres de luz de los dos,
dirán con miles voces: “¡Hidalgo, Morelos,
bendígalos Dios!”


HIDALGO
Autor: Juan de Dios Peza.

¡Mártir de tu conciencia! nuestra historia
bañada está en la luz de tu grandeza
el pueblo cambió en culto tu memoria,
y las canas que ornaban tu cabeza,
en hojas de laurel cambio la gloria.
Si con mundos de luz tu santo nombre
en el cielo de Méjico está escrito que guíe a tu pueblo, y al tirano asombre;
para ser libre te basto ser hombre,
para ser inmortal te bastó un grito.
Ahora venimos a tu altar trayendo
de respeto y amor eternas flores,
tu muerte y tus martirios bendiciendo;
míranos…con en alma repitiendo
las divinas palabras de Dolores.
¡Feliz aquél a quien el mundo llame
el cantor de tu gloria, noble anciano!
¡Labio feliz el que tú nombre aclame!
¡Feliz todo el que en ti venere y ame
al Redentor del pueblo mejicano!


EL GRITO DE INDEPENDENCIA

Autor: Gilberto Arriega

El grito de independencia,
cumple bicentenario,
se celebra en este día,
sin misas y sin rosario.

Doscientos años pasaron,
que ejércitos insurgentes.
lucharon por libertar.
q sus pueblos, a sus gentes.

Cien años después de esto,
surgió la revolución.
al no respetar acuerdos,
hubo que tomar acción.

Por ello se les recuerda,
y se les brindan honores,
trayendo a ellos memorias,
la lucha y sus pormenores.

Ahora el país está en crisis,
por ideales desiguales,
unos respetan la ley,
otros son tan liberales,
que matan hasta su gente,
de formas abominables.

Ojala hubiera conciencia,
dejando de ser rapaz,
respetar derecho ajeno,
y todos vivir en paz.

Pero la Patria es la Patria,
la llevo en mi corazón,
que viva la independencia!!!
Viva la revolución!!!






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